La fuerza arrolladora de la naturaleza hizo que un país se tambaleara, casi nada más hay que decir de lo ocurrido, si acaso observar como en la destrucción y el desastre la bicicleta vuelve a tomar terreno y es útil en donde ya no queda más. Acerco además un documento del Blog Love Bici: "Periodistas intentando acercarse a la noticia, trabajadores que quieren llegar a casa o personas alejándose de Fukushima. Terremoto, tsunami e incidente nuclear. Todo junto. Carreteras destrozadas, autovías congestionadas y trenes sin railes. Bloqueo. Unas gasolineras diezmadas por la necesidad de combustible otras atestadas de coches que intentan repostar y las tiendas de bicicletas saturadas. Cuando una catástrofe sacude una ciudad o un país sus comunicaciones se bloquean. Todo deja de funcionar. Y cuando todo falla, bicicleta. El 11 de marzo (vaya) Japón vivió un megaterremoto, 9 en la escala de Richter. Esa tarde y el día siguiente las tiendas de bicicletas agot...